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Adriana Leman sobre su nuevo libro top 3 en El Ateneo: "La fuerza del amor pudo más que el odio y que la propia muerte"

  • Foto del escritor: Micaela Toret
    Micaela Toret
  • 10 ago
  • 12 Min. de lectura

Actualizado: 21 ago

Adriana Lerman, autora del libro "El chico que sobrevivió a Auschwitz", top 3 en ventas en El Ateneo, nos concede una entrevista exclusiva donde revela momentos inéditos, el impacto en los lectores y cómo logró romper el silencio y el olvido de su historia familiar.


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Hace unos meses, cuando entrevistamos a Adriana, sabiamos que el tiempo no alcanzaría para desarrollar la lista de preguntas que preparamos y las que recibimos por parte de la audiencia.


En esta nota, nos sacamos las ganas y completamos aquel encuentro con datos que no encontrarás en ningún otro lugar, simplemente porque nadie se atrevió a tanto.


Gracias Adriana por la disposición para compartir con nosotros. En junio el libro “El chico que sobrevivió a Auschwitz” salió tercero en ventas y seguramente seguirá rankeando. ¿Te sorprendió o estaba dentro de tus expectativas?


Cuando vi que mi libro estaba tercero en el ranking de ventas del mes de junio, sentí una emoción enorme.


No puedo explicarte la alegría que me dio saber que fue elegido por tanta gente para ser leído.


Se dice que los libros sobre el Holocausto, o sobre temáticas similares, tienen ventas acotadas, dirigidas a un público específico que busca este tipo de historias, y más aún tratándose específicamente de la historia de un sobreviviente del Holocausto.


Se los considera libros “de nicho”.


Por eso mi emoción al ver que se vendió tan bien: ya que refutó esa idea de que solo a un grupo pequeño le puede interesar.


De hecho, solemos pensar que solo a personas de la colectividad judía podría interesarles, y no es así.


Dejé mi Instagram y mi mail en el libro para que los lectores pudieran escribirme y contarme qué sintieron al leerlo.


Te aseguro que el impacto fue enorme, especialmente en personas que no pertenecen a la colectividad judía y que se vieron profundamente conmovidas por esta historia.


Este libro merece un lugar en tu biblioteca




¿Por qué pensás que el libro tuvo tanto éxito?


Creo que tiene que ver con varios factores.


El primero es que está escrito en primera persona, lo cual acerca mucho al lector al protagonista, porque es él quien nos habla.


En segundo lugar, que el protagonista sea un niño le aporta frescura e inocencia.


Y en tercer lugar, porque además de ser una historia del Holocausto, es también una historia sobre un vínculo inquebrantable entre padre e hijo, que logró sobreponerse a toda adversidad.


La fuerza del amor, que pudo más que el odio y que la propia muerte.


El libro de Adriana Lerman está en vidriera en las librerías más importantes del país.
El libro de Adriana Lerman está en vidriera en las librerías más importantes del país.

¿Qué sentiste al enterarte?


Voy a contarte cómo fue que me enteré de que mi libro estaba en el top 3.


Vi un post de El Ateneo cuya primera foto decía: “Los cinco libros más vendidos de junio”, y al instante pensé: “Ojalá esté el mío”, como ese tipo de deseo que parece difícil de cumplir.


Y cuando vi que ahí estaba la foto de mi libro, en el top 3, la alegría fue inmensa.


Sentí: “Lo logré. Ahora sí, logré sacar del olvido la historia de Levi y de toda mi familia”.


Todo mi esfuerzo y mi determinación por desenterrar esta historia rindieron sus frutos.


Todo ello por lo que pasé, la angustia, el dolor, toda mi dedicación y devoción, valieron la pena.


Hoy todos somos un poco Levi.


Todos viajamos en el tiempo y vivimos junto a él esta travesía de dolor y esperanza.


No lo hemos dejado solo.


Lo primero que hice fue compartir la noticia con mis lectores a través de Instagram para agradecerles, y luego lo compartí con cada una de las personas y medios que me ayudaron a difundir, a levantar la voz.


Gracias a todos ellos, esta historia hoy se conoce.


Logré lo que me había propuesto: contarle al mundo entero lo que pasó con mi familia y con todos los judíos durante el Holocausto, para rendir tributo a su lucha, a su coraje y valentía.


La vida de Levi es un puente para seguir luchando contra la discriminación actual, el antisemitismo y el odio. Porque solo a través del conocimiento podemos cambiar el mundo.

Mi libro es parte de Tikun Olam.


Siento que, humildemente, logré aportar un pequeño granito de arena.


Y te especifico exactamente en qué: para muchos lectores, este libro se convirtió en su primer acercamiento al tema de la Shoá, que desconocían por completo.


Y por primera vez sienten ese dolor, esa humillación, esa persecución que vivió el pueblo judío, al ponerse en la piel de Levi, su protagonista.


Me llegan mensajes en los que me agradecen por contar esta historia al mundo.


Quedan reflexionando sobre la humanidad en su conjunto, acerca de ese odio irracional y de esa crueldad tan extrema que fue capaz de cometer semejante atrocidad contra un pueblo, solo por el hecho de ser judíos.


Me agradecen por sacar a la luz lo que en ciertos colegios o instituciones no se enseña: la dimensión y el daño inconmensurable que se produjo en el pueblo judío al haber arrasado con familias enteras.


Un dolor que atraviesa y se siente hasta el día de hoy.



El libro es la reconstrucción de la historia de Levi Lerman, sobreviviente de la Shoá. En la tapa aparece su imagen de niño. ¿Cómo llegó esa foto a tus manos y qué te llevó a elegirla como portada?


Te cuento cómo surgió esa foto.


Mari, la hija mayor de Levi y Lola, me pasó una imagen hermosa donde está Levi junto a toda la familia.


Y allí estaba Levi, en un costado, mirándome directo a los ojos.


Recuerdo que puse esa foto en la contratapa, y mi papá (z”l, que su recuerdo sea eterno) me dijo: “Esa foto de Levi es muy poderosa”.


La forma en que Levi nos mira directamente a los ojos, con esa inocencia, esa ternura…


Ahí supe que esa tenía que ser la foto de la tapa.


Esa imagen transmite la esencia de la historia: un niño que parece preguntarnos una sola cosa, simple y desgarradora: ¿por qué?


De esta imagen se tomó la foto de Levi que hoy da vida a la portada del libro "El chico que sobrevivió a Auschwitz"
De esta imagen se tomó la foto de Levi que hoy da vida a la portada del libro "El chico que sobrevivió a Auschwitz"

La historia tiene detalles muy puntuales de la vida de Levi, ¿cómo lograste reunir los documentos que te permitieron armarla?


Contaba con los documentos que mi papá había encontrado en el departamento de mi abuelo después de su fallecimiento (escritos en varios idiomas).


Entre ellos el Yizkor Bookde Ostrowiec (libro recordatorio de la ciudad de Ostrowiec), escrito en idish en 1949 por sobrevivientes del Holocausto.


Un capítulo entero de ese libro fue escrito por mi abuelo Shlomo, también sobreviviente de la tragedia familiar.


La historia de Shlomo Levi es contada en el libro "El dolor de estar vivo".



Además, conté con documentos originales y fotos que me aportaron las hijas de Levi.


Entre ellos, valiosa documentación confeccionada por los organismos internacionales a nombre de Levi, Chil Majer y Lola después de la liberación, donde ellos recuperan la identidad.


También busqué fotos en archivos de Yad Vashem, para poder ilustrar ciertos lugares y eventos.



¿El libro contiene toda la historia o te guardaste alguna situación por dolorosa o por ser muy íntima para la familia?


Es una muy buena pregunta.


Hubo muchas situaciones que no entraron en el libro o que conté de forma muy breve.


Imaginate que leí e indagué acerca de todos los eventos ocurridos tanto en el gueto de Ostrowiec como en los campos de trabajo y exterminio.


El material que tenía era increíblemente extenso.


Tuve que elegir qué contar, y lo hice basándome en la historia de Levi como eje principal.


Es decir, hubo muchas situaciones muy importantes que ocurrieron —que, por supuesto, también influyeron en Levi—, pero tal vez no de forma directa.


Entonces, opté por concentrarme en las situaciones que él vivió en carne propia, para no desviarme demasiado del eje central de la historia y no desorientar al lector.



¿Te animás a contar alguna vivencia que no se encuentre en el libro?


Hay algunos eventos que no quedaron completamente fuera del libro, figuran de forma muy breve o al pie de página.


Otros que directamente no conté.


Por ejemplo, en la página 50 se lee: “En el gueto todos vivimos en pánico, especialmente después de la masacre perpetrada por los nazis el 28 de abril de 1942, que dejó bien en claro que esto no es un juego”.


Ese evento fue realmente terrible.


Ese día, los nazis llevaron a cabo una acción contra “la intelectualidad” del gueto.


Salieron por las calles con sus cuadrillas de búsqueda, casa por casa, con listas en mano, buscando específicamente a las personas que ellos consideraban capaces de organizar algún tipo de rebelión.


Esa noche asesinaron a sangre fría a 36 judíos influyentes, arrancándolos de sus casas, asesinándolos y dejándolos tirados en las calles.


Solo recién por la mañana sus familiares se encontraron con semejante tragedia, ya que, debido al toque de queda, no podían salir de sus hogares hasta el día siguiente, momento en que hallaron los cuerpos.


Un resumen de este episodio se encuentra en la nota al pie número 26.


Otro evento muy importante se relata en la página 68, sobre la liquidación del pequeño gueto el 10 de abril de 1942.


Ese día, Chil Majer y Levi se salvaron porque fueron seleccionados para trabajos forzados en la fábrica Zakłady (una acería) y en la fábrica de ladrillos de Jaeger.


Al finalizar la jornada de trabajo esclavo, fueron llevados al campo de concentración de Czestocice.


A los judíos no seleccionados los enviaron al campo de Belzec, y unos meses más tarde se liquidó el gueto de Sandomierz, donde vivía la tía de Levi (hermana de su padre), Chaja Rywka, junto a su esposo Josef Grynblum y su hija de 17 años, Tauba Laja (Toba Lea). Eso fue lo último que se supo de ellos.


En la nota al pie número 35 narro, en forma resumida, el evento que llevó a muchos judíos del gueto de Ostrowiec a trasladarse a Sandomierz (como hicieron los tíos  de Levi: jaye Rywka y su familia ).


Se trató de un engaño, una trampa.


Se había anunciado que se crearían “ciudades judías” donde los judíos podrían vivir en libertad y conservar sus tradiciones.


Por eso muchos judíos, encabezados por el gran rabino de Ostrowiec, Yekhezkel HaLevi Halztok, partieron hacia allí. Incluso quienes se escondían en los bosques, o aquellos sin cartas de trabajo —es decir, “ilegales”—, se sumaron creyendo en esa falsa promesa de libertad. Fue una maniobra para atraer a quienes estaban ocultos.


Al llegar a Sandomierz, el gran rabino fue asesinado a tiros junto con otros 20 judíos, todos enterrados en una fosa común.


Ese gueto fue liquidado y sus habitantes, enviados a Treblinka.


Son eventos que no profundicé porque no se relacionan directamente con Levi, aunque si figuran como notas al pie.


Existen otras situaciones intimas que tuve que dejar de lado. Desde el inicio, me propuse no caer en el morbo ni en golpes bajos, nada que pudiera impresionar al lector por su crudeza.

Mi finalidad era que el lector conectara con las emociones y sentimientos de un niño, con lo humano.


Quería escribir un libro legible, desde el corazón, sin recurrir a situaciones que impactaran solo por su dramatismo.


Por eso, dejé fuera eventos demasiado fuertes y decidí concentrarme en la parte emocional: en cómo los vivió Levi.


Una de las situaciones que no menciono en el libro es cómo vivió Chil Majer (papá de Levi) la tragedia de su familia, descubierta por los nazis en un cuartito oscuro de la casa.


Literalmente, en el testimonio que dejó mi abuelo en el Yizkor Book, cuenta de Chil Majer lo siguiente:


Al enterarme de que se habían llevado a mi familia, caí desmayado. Cuando recuperé la conciencia, estaba como paralizado. Solo yo quedaba. Mi mujer y mis hijos habían sido deportados y mi hijo, Levi, no sabía dónde se encontraba, porque de la fábrica de acero no tenía noticia alguna”.


Tampoco pude contar en el libro que Chil Majer presenció cómo los oficiales de la SS mataron de dos balazos en la cabeza al director de la Yeshivá, Rab Mordejai, por haber tratado de ocultar a su hijo bajo el faldón de su abrigo.


O cómo vivió el encierro en el cuartito oscuro, mientras todos yacían unos sobre otros, escondidos debido a  la estrechez del lugar, escuchando cómo entraba la cuadrilla nazi a  buscar… “Cualquier mal movimiento podía costarnos la vida a todos” (testimonio de Chil Majer).


Tuve que seleccionar qué contar.


Y comprendí que debía enfocarme en las situaciones que vivió Levi directamente.


Sin embargo, en esta entrevista puedo revelar algunos otros detalles importantes y originales de la historia.


Empezá a leer la historia de Levi hoy mismo




En la entrevista por Meet nos contaste algunas escenas que te fue difícil escribir. ¿Hubo alguna que te generara emoción y alegría?


Las situaciones que más alegría me dieron son la liberación  y el casamiento con Lola ( Lea Richter).


Esa  liberación que tanto tardaba en llegar y que, con tanta fe y esperanza, Levi perseguía, soñaba, a la que se aferraba, mientras su padre, incrédulo, tan solo aguantaba con las pocas fuerzas que le quedaban.


Y cuando Levi conoce a Lola, el amor de su vida, con quien se casa en el campo de refugiados de Bergen Belsen. Esa parte es realmente muy tierna.


El casamiento de Levi y Lola tuvo lugar después de ser liberados de campos nazis.
El casamiento de Levi y Lola tuvo lugar después de ser liberados de campos nazis.

Pero específicamente, para mí las partes más emotivas —que hasta hoy me siguen haciendo llorar— son aquellas en que Levi se ve envuelto en sábanas blancas sobre los colchones del campo de refugiados de Bergen-Belsen.


Esas sábanas con las que tanto soñaba… porque su vida, hasta entonces, se había reducido a dormir sobre tablones de madera.


Y otra situación que me dio mucha alegría fue el reencuentro en Montevideo con mi abuelo, que había ido a buscarlos.


Ese encuentro es mágico.


Es volver a la vida, a la familia, volver al origen, a las raíces.


Y allí mismo se cumple el segundo sueño de Levi: cuando, sentado alrededor de la mesa, junto a su padre y su esposa Lola, se encuentra bajo el cálido ambiente de un hogar, celebrando el Shabat, junto a mi abuelo Shlomo, mi abuela Sara y sus pequeños hijos —mi papá y mi tío— sentados alrededor de una mesa cubierta con un mantel de un profundo color blanco, como el de sus sueños inalcanzables… que, al fin, se hacían realidad.



¿Qué pensás que diría Levi Lerman si leyera el libro?


Te respondo porque estoy segura que desde el cielo lo está viendo todo.


Que se encuentra junto a su querido padre, Chil Majer, y amada esposa, Lola, y también junto a mi querido abuelo Shlomo y mi queridísimo papá Natalio.


Todos juntos, guiñándome el ojo como un signo de complicidad.


Ese guiño me dice: “Gracias”.


Creo que sienten satisfacción de que sus historias estén siendo contadas.


Que, al fin, se sepa lo que ocurrió y hoy puedan hablar a través de las páginas de mi libro y que hoy podamos escuchar sus voces.


Esas voces que, durante décadas, no pudieron ser escuchadas.


Y también veo al resto de mis familiares: ¡a todos ellos! A mi bisabuela Malka, a mi bisabuelo Nusym, a mis tías abuelas Chaja Rywka, Ajdla, Baja Guitla. Veo a Rywka Kestenberg Lerman, a la madre de Levi, y a sus hermanos Hendla, Yitzhak y Eidele.


Incluso veo a sus tíos, primos… a todos.


Y ¿sabés qué creo que me dicen?


“Gracias por habernos encontrado. Ahora, al fin, podemos descansar en paz”.



¿Qué esperás que le pase al lector al leer el libro? ¿Qué conversaciones te gustaría que abriera?


Mi objetivo es que el lector logre ponerse en el lugar de Levi.


La repercusión que tuvo el libro superó por mucho mis expectativas.


Te voy a contar algunos de los comentarios que me han llenado al alma:



  • “Tu libro es un homenaje escrito con el corazón, que traspasa; conmovió todos mis sentidos. Quiero agradecerte por tanta entrega.”


  • “Tu libro me atrapó de una manera que no te puedo explicar. El sufrimiento que pasaron no puedo imaginarlo.”


  • “Es una historia que deja una gran huella y sigue latiendo, sigue viva. Que la voz de Levi recorra el mundo.”


  • “Recordar es volver a pasar por el corazón. Mientras exista una sola voz, no serán olvidados.”


  • “Gracias por permitir sacar a la luz la verdad y el origen de la Shoá.”


  • “Tu libro es clave para educar a nuevas generaciones sobre los daños que el odio puede causar, y sobre cómo se puede salir adelante aun en situaciones tan traumáticas.”


  • “Sentía como si tu familia fuese la mía, como si tu tío fuesen los míos, por cómo está relatado.”


  • “Le voy a dar tu libro a mi hijo. Ellos son el futuro, y deben aprender lo que la escuela no enseña.”


  • “Leí tu libro todo de corrido, con un nudo en la garganta. Quería expresarte mis respetos por tan inmenso trabajo realizado.”


  • “Te felicito por contar lo que ellos, con tanto sufrimiento, no pudieron.”


Y muchos otros mensajes hermosos más. Especialmente me conmovieron estos:


  • “Leí los nombres de los desaparecidos en voz alta, como podía, en el libro.”


  • “Feliz de que el anhelo de Levi, de que su familia sea recordada, finalmente se hizo realidad.”


Me encantaría que el libro llevara a la reflexión sobre hasta dónde puede llegar el odio y la crueldad humana cuando nadie se interpone para detenerlo.


El nazismo creó una maquinaria de muerte para asesinar hombres, mujeres, niños y bebés, tan solo por ser judíos.


¿Cómo fue eso posible?


¿Cómo es posible que aún hoy existan personas que desean que desaparezcamos solo por nuestra religión?


Ya vimos una vez hasta dónde pudo llegar el nazismo cuando nadie se interpuso en su camino. No vamos a permitir que algo así vuelva a ocurrir.


Hoy volvemos a levantarnos —como lo hicimos después de la Shoá, de entre las cenizas— para decir: nunca más.


Espero que mi libro sea un instrumento para tomar conciencia, para enseñar y transmitir valores de igualdad, justicia y verdad. Que enseñe que no hay que mirar para otro lado.

Que ayude a motivar el compromiso, a no ser indiferente. Porque quien es indiferente, es cómplice.


Tenemos que comprometernos y actuar frente a la discriminación y el odio.


Si con mi libro logro aportar un granito de arena a la memoria y la concientización, para poder construir un mundo mejor, entonces todo mi esfuerzo, dedicación y lucha habrán valido la pena.



¿Pensás que la historia podría llegar a la pantalla en forma de serie?


Me encantaría que mi libro llegue a las pantallas, en forma de serie o película. Sería una manera increíblemente poderosa de transmitir esta historia.


Ojalá se dé.


Sería realmente un sueño: transformar la escritura de mi libro para la gran pantalla.


En lo personal siento que haber escrito mis dis libros “ El dolor de estar vivo” y “El chico que sobrevivió a Auschwitz “ es una misión cumplida.


Logré sacarlos a todos del olvido y darles el tributo que se merecen y a través de ellos darles tributo a todos aquellos que sucumbieron en las garras del nazismo y no tuvieron voz para contarlo.


Que este libro sirva para mantener viva la memoria y alzar la voz a través de la historia de Levi, apostando siempre a la vida.


Llevá esta historia a tu biblioteca



 
 
 

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