• Mica

La experiencia de Aliá por un Ole Jadash cordobés

Hacer Aliá (retornar como judío a la tierra de Israel) es una de las decisiones y experiencias más importantes de la vida.



Jaime y su familia hicieron Aliá en el 2020.

En esta entrevista nos cuenta la experiencia del proceso y su vivencia como Ole Jadash (nuevo migrante).

Hola Jaime, contanos cómo está conformada tu familia.


-Mi familia está integrada por cinco personas. Mi esposa, tres hijos adolescentes y yo.

¿A qué se dedicaban estando en Argentina?

-Yo era empleado administrativo en una importante empresa (tesorería y finanzas) y mi esposa era secretaria.

¿Qué les llevó a hacer Aliá?


-Primeramente el amor por Israel. Pero también veíamos que si seguíamos en Argentina no había futuro para nuestros hijos.

¿Cómo fue el proceso de Aliá?


-El proceso fue lindo e interesante. Lo vivimos con entusiasmo, interés y mucha ansiedad por el tiempo de espera.

La primera etapa requirió reunir los papeles que nos solicitaban: certificado de judeidad, partidas de nacimientos, DNI, libreta de familia y el formulario de la web de la Sojnut.

Luego dimos apertura de carpeta en la web de la Sojnut y, una vez que ellos aprobaron toda la documentación, nos llamaron para una entrevista. A los meses nos llamaron para una segunda entrevista donde participaron nuestros hijos.

Finalmente, después de mucho esperar, nos confirmaron la fecha de partida.

El día que viajamos fue inolvidable.

¿Cuánto tiempo llevó el proceso desde la apertura de carpeta hasta la llegada a Israel?


-Comenzamos el trámite en agosto del 2019 y llegamos a Israel el 20 de agosto del 2020.

¿Qué lugar ocupó en el proceso el Ministerio Ebenezer?

-Fue muy importante. Desde el inicio y en todo momento nos sentimos apoyados y acompañados por ellos.

La señora María Soria nunca dejó de tener contacto con nosotros, de preocuparse y ocuparse para que hoy estemos aquí.

¿Cómo fue llegar a la tierra de Israel?

-Llegamos en un entorno muy condicionado y atípico a causa del coronavirus. De cualquier forma, fue muy especial, único e inolvidable para nosotros.

En el aeropuerto nos esperaban miembros de Ministerio de Absorción que nos recibieron con un lunch.

Luego de eso realizamos las identificaciones personales, nos entregaron la canasta de absorción con sus beneficios, retiramos los equipajes y nos trasladaron a un hotel para hacer aislamiento por 15 días.

Transcurrido ese tiempo fuimos llevados a Ashdod al Centro de absorción o Merkaz Klita.

¿Qué es lo que más les costó en Israel?


-Sin duda el idioma y la limitación que esto ocasiona.


¿Qué es lo que más les enamora de Israel?

-El Shabat, que se vive como un descanso total.

¿A qué se dedican hoy?

-Yo trabajo en el puerto y mi esposa es maestra jardinera en una guardería. Los chicos continúan estudiando.

¿Qué le dirías a quienes están indecisos en hacer Aliá?

-Que no lo duden siempre y cuando estén convencidos y decididos a hacer un cambio radical en sus vidas.

De seguro les irá bien y vivirán mucho mejor. Es difícil pero no imposible.

Gracias a la tecnología el desarraigo no es tan difícil, a cualquier hora y en cualquier momento estás comunicado con cualquier ser querido, estás informado de lo que pasa al momento y acá se consiguen todos los artículos y alimentos que hay allá en Argentina.

Obvio que se extraña la familia y los amigos pero se mantiene la comunicación on-line.


Israel es hermoso, único, es su lugar, Israel los espera.



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